Yuval Noah Harari y sus 21 lecciones para el Siglo XXI (segunda parte)

En la primera entrega de este artículo abordamos las primeras siete lecciones que Yuval Noah Harari ofrece sobre las distintas coyunturas y retos que nos impone la modernidad y en especial los cambios que se podrán suscitar a lo largo del presente siglo; es decir, los avances tecnológicos y humanos que posiblemente se podrán presentar en el siglo que va desde año 2.000 al 2100.

Observamos como la decepción o descredito del relato liberal hizo que muchas personas perdieran la confianza en la existencia de la libertad como un valor absoluto para todas las personas, por encontrarse en la práctica con una libertad que aplica solo para un grupo privilegiado de la población. 

En el futuro el trabajo humano será reemplazado por robots como mejor eficiencia, lo que impondría la necesidad de pensar en nuevas formas de trabajo y el ejercicio de la creatividad para la creación de nuevos emprendimientos.

La libertad o libre albedrio es puesta en duda por el autor, al enfrentarla a los avances en reconocimiento biológico, asumiendo que la toma de decisiones por parte de los humanos, es el resultado de un cálculo realizado por nuestras neuronas, y, en ese campo las máquinas están mejor equipadas para la realización de operaciones matemáticas y para la toma de decisiones. La igualdad seguirá siento un reto a lo largo del siglo, dado que antes de cerrarse las brechas sociales, en el futuro las desigualdades serán aún mayores gracias a los avances y mejoras biotecnológicas que prevé el futuro.

El valor de comunidad cobrará mucho más valor dada la separación física que se producirá entre las personas. Seremos testigos, de una sociedad con experiencias de realidad basadas en internet y menos, en contextos físicos. Nuestra civilización debe interpretar de una forma más armónica nuestras realidades culturales y reconocer con respeto las diferencias de las distintas naciones de nuestro planeta, para cultivar un valor de pertenencia al planeta Tierra. Continuamos con las siguientes lecciones de YUVAL NOAH HARARI.

Lección 8. Religión.

Los textos sagrados que sirven de fundamento a las religiones no dan respuesta a los retos que le esperan a la humanidad (inteligencia artificial, bioingeniería, crisis ecológica). Sin embargo, la adhesión de las personas a las posturas dogmáticas sigue siendo una decisión mayoritaria en comparación con el número de personas que se adhieren a la teoría de la evolución, por ejemplo.

Las religiones en la actualidad no ofrecen soluciones a los problemas técnicos y políticos como si lo hacían en la antigüedad. Pero su papel no era ofrecer soluciones a los problemas, si no, que se relacionaba con la interpretación de los mismos a través del estudio de los textos sagrados. Esta interpretación es la base de la labor de los sacerdotes y que se diferencia de la labor de los científicos.

Las soluciones técnicas pueden ser abordadas de manera eficiente por los científicos; caso contrario a las cuestiones políticas, donde los científicos guardan silencio y vuelven a retomar importancia los sacerdotes. La religión entonces, toma partido de las circunstancias políticas para ofrecer interpretaciones nacidas de sus textos sagrados. Sin embargo, insiste el autor, en que es poca eficiencia que ofrecen las religiones en cuestiones económicas, por ejemplo, dado que la economía es igualmente una técnica que se va actualizando a medida que se actualizan los instrumentos y medios económicos de los que dispone la sociedad. Así las cosas, las distintas corrientes religiosas podrían ofrecer interpretaciones a las distintas posturas económicas, pero no podrían ofrecer soluciones de fondo a los problemas que se ocasionan por la aplicación de estas. 

Las religiones a través de los ritos unen a las personas en distintas concepciones de la realidad. Indican su postura ante determinados estímulos sociales, como, por ejemplo, en actos de solidaridad y benevolencia, al tiempo que sirven como símbolos para la diferenciación con aquellos grupos que realizan ritos distintos. En síntesis, la religión tiene como función unir a los propios y diferenciarlos de los impropios.

Más que un servicio espiritual, las religiones han servido a propósitos gubernamentales, por esta razón, el uso de dogmatismos religiosos seguirá siento utilizado por los políticos con el fin de justificar determinada medida económica o política. De nuevo, nos encontramos en un punto donde más que hallar valores globales comunes, nos enfocamos en las diferencias locales de cada una de las naciones. Esta diferenciación impone dificultades para la integración de las naciones, puesto que establecen diferencias aparentes entre las distintas naciones y culturas, perjudicando gravemente la inmigración de personas.

Lección 9. Inmigración.

Nuestra modernidad nos ofrece la oportunidad de movilizarnos de manera rápida y eficiente por cualquier parte del planeta. Al punto que no es sorpresa, que en muchas ciudades se encuentren tanto foráneos como locales interactuando de manera cotidiana y sin aparentes diferencias sociales. De hecho, la Unión Europea nace con la intención de integrar a las distanticas naciones del continente y trascender las diferencias culturales que distinguen a los diferentes países de la unión. El éxito de la integración europea ha sido un atractivo importante para migrantes de otros continentes que huyen de las condiciones de pobreza y de violencia que experimentan sus países de origen. 

Respecto de las inmigraciones a Europa se ha planteado un debate que admite diversas posturas. Por una parte, la postura del cierre de fronteras es cuestionada por la existencia de los valores europeos de integración y de libertad, pero al tiempo la apertura de fronteras es cuestionada por otros, apoyados por una premonición ante un desastre inminente. La inmigración legal o ilegal es una realidad en la mayoría de los países europeos y que, en el caso de países como Alemania, es un elemento positivo para los sectores de la producción e industria. 

La inmigración supone la apertura de fronteras y al respecto se presentan dos posturas. Por un lado, el deber moral de permitir a cualquier persona el derecho a desplazarse y trabajar en cualquier lugar. Por otro, el del derecho soberado del país anfitrión a decidir quién ingresa a su territorio y bajo qué condiciones. Los que sostienen esta última postura afirman que cada país es responsable de garantizar las condiciones de vida digna de sus nacionales y los demás países soberanos no están en la obligación de subsanar dichas deficiencias. Sin embargo, en la actualidad se presentan situaciones de doble moral, puesto que existen sociedades donde se utiliza de manera generalizada la mano de obra y energía a bajo costo de extranjeros indocumentados, al tiempo que exponen posturas antiinmigración.

El segundo cuestionamiento acerca de las inmigraciones es, si las personas migrantes deben adaptarse a la cultura que los acoge o tienen el derecho pleno a conservar sus costumbres y hábitos. Los que están a favor de las migraciones afirman que Europa no puede imponer determinados valores a los migrantes dado que precisamente su unión se basa en la diversidad de valores culturales y la libertad. Por otra parte, los que están en contra, apuntan que, si el porcentaje de inmigrantes supera el porcentaje de nativos, se perderá el equilibrio cultural y se generará una transformación de la cultura europea en favor de las culturas inmigrantes, perdiendo total identidad europea.

El tercer cuestionamiento es acerca del tiempo para que los inmigrantes adquieran la calidad y derechos de ciudadanos de primera, en el país de destino. Desde el punto de vista individual el paso del tiempo para la adquisición de derechos como ciudadano es distintos al tiempo percibido desde el punto de vista de una colectividad, como es el caso de las inmigraciones en masa. Esta es una cuestión compleja de discutir puesto que la realidad es percibida por individuos de acuerdo a experiencias individuales y en la práctica encontramos casos de hijos o nietos de inmigrantes que han nacido en el país anfitrión y que no hablan el idioma del país origen. En esos casos, el vínculo entre el individuo y el territorio que lo acoge es determinante, más que el de su país origen, en la que puede que nunca haya estado.

La dualidad de perspectivas (individual/colectiva) impone dificultades al momento de analizar el cumplimento de las obligaciones por parte de las comunidades inmigrantes y de la nación anfitrión. Puesto que las acciones individuales pueden ser interpretadas como características de todo el colectivo y viceversa. Las acciones violentas o intolerantes de un grupo de inmigrantes no suponen que todos los inmigrantes de dicho colectivo estén incumpliendo sus obligaciones de integración, o también, la acción de un ciudadano nativo intolerante no significa que el país receptor sea intolerante o esté incumpliendo sus obligaciones de integración.        

Las diferencias culturales son evidentes, pero no hay diferencias en los aspectos genéticos o biológicos de las personas. La diferenciación existe en material cultural, sin embargo, dichas diferencias no son calificativos de valor para excluir o categorizar unas culturas por encima de otras. La cultura y las dinámicas sociales de los distintos grupos poblacionales son válidos en cada uno de sus entornos. La observación que realiza el autor consiste en el cambio de criterio de discriminación poblacional que superó los criterios biológicos o genéticos para anclarse en criterios culturales y de superioridad cultural.

Parte III. Desesperación y esperanza

Lección 10. Terrorismo.

El terrorismo es un enemigo político que causa más daños en la mentalidad de las personas que en los bienes públicos o en la vida de las personas. Los actos terroristas, en la actualidad, han cobrado menos vidas que flagelos como la contaminación atmosférica, los accidentes de tránsito o la diabetes. El fin del terrorismo es causar miedo, no daños a los bienes o a las vidas.

Lo que esperan los terroristas con sus actos de violencia no es precisamente causar daños materiales o pérdidas humanas, puesto que su objetivo es obtener por parte del gobierno atacado una respuesta desproporcionada y mucho más violenta y se cometan errores. El terrorismo no tiene la capacidad militar para atentar de manera directa y fundamental a un Estado, por esta razón el terrorismo actúa atacando objetivos civiles y su estrategia es la provocación mediante una estrategia mediática y teatral que busca una reacción desmedida de fuerza militar por parte del gobierno para usarla políticamente en su contra.

Los países se sienten tentados a responder a los ataques terroristas, dado que estos deslegitimizan la función de los Estados que consiste en garantizar la seguridad de sus ciudadanos. En el pasado los actos de violencia debían ser significativos si se quería causar un daño político en las bases soberanas. Con el paso del tiempo el uso de la fuerza se fue disminuyendo al punto que muchos de los cambios en la política y la economía se producen sin disparar una sola arma. El estado de Paz se considera un derecho que deben garantizar los Estados soberanos y por esta razón causa tanta resonancia un acto de violencia teatralizado.

El riesgo para el futuro radica en el posible acceso de grupos terroristas a las armas nucleares, al ciberterrorismo o al bioterrorismo. Las amenazas de esta naturaleza se analizan en perspectiva y no se puede identificar por completo si la estrategia utilizada es la correcta, puesto que sobre las mismas solo se tiene la especulación y suposición. 

La lucha contra el terrorismo no puede desestimar los esfuerzos contra la crisis climática, dado que esta no es especulativa, por el contrario, es más cercana de lo que creemos y el miedo que nos produce la violencia puede hacernos perder el horizonte. Los gobiernos deben actuar en contra del terrorismo evitando el populismo de los medios de comunicación y atacando de manera contundente las cadenas de financiación de dichos grupos mediante grupos de inteligencia y no mediante expresiones publicitarias de seguridad militar.

Lección 11. Guerra.

La civilización humana se ha vuelto más pacífica con el paso del tiempo. Sin embargo, desde la crisis de 2008 la percepción de la seguridad internacional preocupa tanto a gobiernos como a ciudadanos. Las intervenciones militares en el siglo pasado determinaron el éxito económico de países potencia, pero en la actualidad una intervención militar causaría más inconvenientes que beneficios. El éxito de los países es principalmente económico y no militar, el ejemplo más sobresaliente de esta situación es el éxito económico de China. 

En la actualidad las guerras no generan riquezas puesto que la economía ha cambiado. La incursión de la tecnología en la economía dificulta su apropiación por parte de países invasores y los bienes susceptibles de apropiación son irrisorios en comparación con los ingresos de los países potencia económica. Se considera más peligroso que una incursión militar, el ciberataque a un país, dado que en la red no hay límites físicos y en cuestión de segundos se puede afectar de manera significativa la economía de un país, ya sea mediante un ataque a su sistema financiero o a la red eléctrica. Pero los beneficios siguen siendo pocos en comparación con las guerras de la antigüedad.

Lección 12. Humildad.

Cada una de las culturas del mundo se creen la más importante y que en ella ha nacido toda la sabiduría del mundo. Todo el conocimiento de las culturas actuales se fundamenta en la ignorancia y la terquedad, pues, ninguna de las presentes existía cuando la especie humana colonizó el planeta y domesticó plantas y animales. La religión judía, del lugar de origen del autor, hace gala de una supuesta supremacía moral en relación con las demás religiones del mundo, y en ese sentido tiene una visión sesgada de la historia universal, al punto que desaparece de su argumentación el aporte de las demás culturas y religiones del planeta.

Los códigos morales y la visión ética de las culturas anteceden al nacimiento de las religiones modernas y, de acuerdo con descubrimientos científicos la moral tiene profundas raíces en la evolución de la especie, por la comprensión de la cooperación como mecanismo de supervivencia de la especie y que además se puede apreciar en otras especies animales donde los miembros más fuertes evitan los excesos en contra de los miembros más débiles y esto es un criterio de aceptación en el grupo.

Las religiones tienden a considerarse la única verdad y el único camino a la sabiduría. En esto se observa una falta de humildad, no obstante que la mayoría de estas la predica como un valor trascendental para cualquiera de sus credos. En la práctica se observa una arrogancia colectiva por parte de las religiones dada la forma de tratar a las demás personas que no comparten su credo.

Lección 13. Dios.

La existencia de Dios depende de lo que cada individuo entienda por este. Sin embargo, muy a menudo usamos el término de Dios para nombrar aquello de lo cual no tenemos conocimiento alguno. Muy a pesar de esto, algunas personas le atribuyen características e incluso gustos, puesto que insisten en que a Dios le agrada o desagrada tal cosa u otra. Pasan de la explicación cósmica a la descalificación social.

Muchas personas defienden la existencia de Dios en su papel moralizador, pero lo cierto es que los humanos somos seres sociales como los son otros animales y no es necesario el papel de un ser superior determinador del comportamiento para entender la interdependencia del bienestar individual y, el bienestar colectivo y de la comunidad. Sin la existencia de Dios, no necesariamente existiría la violencia descontrolada puesto que todos en la sociedad nos beneficiamos de la paz y la cooperación mutua, por lo tanto, no es estrictamente necesario el rol de Dios.

Lección 14. Laicismo.

Se considera laicas a las personas que no profesan una religión o realizan ritos religiosos. Las personas laicas no consideran que la moral y los valores vengan del cielo, si no, que son resultado de la reflexión y una herencia natural de la especie humana. Los valores del laicismo son reconocidos por la mayoría de las religiones, como lo son; la verdad, la compasión, la igualdad, la libertad y la responsabilidad. Con la ventaja de no sentirse atado a un grupo y excluido de muchos otros, como en el caso de las religiones comunes, donde, por ejemplo, eres cristiano o no lo eres.

La posición laica o seglar supone un gran compromiso con la verdad y con la compasión, como resultado de la observación de las evidencias y de la reflexión. La vida humana está llena de situaciones complejas que requieren de análisis crítico individual dado que las circunstancias cambian de acuerdo a cada entorno e individuo. Por esta razón desconfían de la una única verdad confinada en un texto. 

El laicismo tiene sus fundamentos en el conocimiento científico y en la observación. Esto determina que la base de todo su razonamiento sea la duda y a diferencia de las religiones, la duda no es motivo de miedo o temor. Es cierto que el conocimiento científico ha influido en mucho de los problemas actuales, sin embargo, la ciencia aprende de sus errores y los supera constantemente; a diferencia de los dogmas o doctrinas religiosas que se preocupan más por justificar sus errores que en corregirlos. 

Diego Andrés Miranda Guzmán

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